

«A Working Man» es una película que, aunque no reinventa el género, cumple con las expectativas de quienes buscan una dosis de acción y adrenalina, respaldada por la sólida presencia de Jason Statham en el papel principal.
«A Working Man» es un thriller de acción dirigido por David Ayer y protagonizado por Jason Statham. El guion, coescrito por Sylvester Stallone y Ayer, se basa en la novela «Levon’s Trade» de Chuck Dixon. El elenco principal incluye a Jason Statham como Levon Cade, Michael Peña como Joe Garcia y David Harbour en el papel de Gunny Lefferty. La película se estrenó en cines el 28 de marzo de 2025.

En A Working Man (2025), Jason Statham vuelve a hacer lo que mejor sabe: interpretar a un tipo duro, implacable, con un pasado turbio y una causa justa. Dirigida por David Ayer, conocido por títulos como Fury o End of Watch, y basada en la novela gráfica Levon’s Trade de Chuck Dixon, la película apuesta por una fórmula clásica del cine de acción moderno: un exsoldado, una joven desaparecida y un sistema corrupto al que nadie se atreve a enfrentarse. El guion, firmado por el propio Ayer junto a Sylvester Stallone, promete contundencia, y en eso no defrauda.
La historia se centra en Levon Cade (Statham), un exmarine que ha dejado atrás su vida violenta para cuidar de su hija y trabajar en la construcción. Sin embargo, cuando Jenny, la hija de su jefe, desaparece misteriosamente, Levon se ve arrastrado de nuevo al mundo que juró abandonar. Lo que comienza como una búsqueda desesperada se convierte en una cruzada personal contra una red de trata de personas, y Levon hará todo lo necesario para traerla de vuelta.
La trama no es innovadora, pero está ejecutada con eficiencia. Desde el primer acto se percibe una atmósfera sombría y tensa, que se apoya en una narrativa lineal sin grandes sorpresas. Ayer opta por un enfoque directo, sin artificios, que favorece el ritmo —ágil, aunque algo irregular en su segunda mitad—. La película encuentra su fuerza en la acción física, seca y realista, con coreografías crudas y sin concesiones al espectáculo hollywoodense más estilizado.
La dirección de Ayer es sobria, casi minimalista. El estilo recuerda por momentos a thrillers urbanos como The Equalizer o Man on Fire, aunque sin alcanzar el nivel emocional o visual de esas obras. La fotografía, de tonos apagados y ambientes industriales, acompaña el tono oscuro del relato, mientras que la banda sonora pasa casi desapercibida, funcionando más como refuerzo que como elemento expresivo.
Jason Statham sostiene el peso de la película con solvencia. Su interpretación es contenida, física, y aunque el personaje de Levon Cade no tenga demasiada profundidad, su presencia basta para mantener la tensión. A su lado, Michael Peña interpreta al preocupado padre de la chica desaparecida con corrección, aunque sin brillo, y David Harbour cumple como el antagonista de turno, aunque su papel está poco desarrollado.
Uno de los puntos flacos del film es precisamente ese: la falta de matices. El guion se centra tanto en la misión de rescate que deja de lado el desarrollo emocional de sus personajes. Hay amagos de abordar temas interesantes —como el trauma postguerra, la paternidad o la corrupción institucional—, pero ninguno se explora con verdadero peso dramático.
En comparación con otras cintas similares, A Working Man se sitúa por debajo de títulos como Taken o John Wick, que han sabido combinar acción con personajes más carismáticos o mundos narrativos más ricos. Aun así, resulta más efectiva y honesta que muchas producciones de acción genéricas gracias a la dirección contenida y la entrega total de su protagonista.
Trailer - A Working Man
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